¿Qué
lugar ocupan las novias en tu profesión?
Hoy casi el 100%. Es lo que más me gusta hacer
es lo que más disfruto y con lo que más
cariño recibo, afecto.
¿Que
cambió en tu propuesta desde que comenzaste hasta
hoy?
Cambio
el país, la economía, la sociedad. Cambie
yo, crecí como empresario, como diseñador.
Hoy tengo una trayectoria enorme, trabajo en todo Latinoamérica.
Tengo novias en San Pablo, en Caracas, Miami, México
DF. Creo que uso géneros de seda natural que eran
difíciles de conseguir y tengo un piso económico
lo cual me da para tener una estructura de empleados para
contener cualquier tipo de situación para una novia
o una madrina.
¿Cómo
definirías el estilo de tus diseños?
Nuevo
clásico, como Ralph Lauren. Me gusta jugar con
la personalidad, con humor. Me fijo mucho en la personalidad
de la mujer. En la entrevista le busco la vuelta. Dibujo,
le busco las telas, hago todo el proceso, la acompaño
en las pruebas, le entrego yo mismo y la acompaño
ese día. Eso en el mundo hoy no existe.
¿Cuál
es tu mayor desafío con una clienta?
Ningún
vestido me gana. Tal vez un cuerpo difícil, no
me gustan las flacas. A mí me gusta la gente
humana, con curvas, alta o baja, ahí esta el
reto o desafío para un diseñador, hacer
esa persona feliz cuando no es un prototipo de modelo.
Tres
tips para que una novia tenga en cuenta para elegir
su vestido:
1)
El color que le queda bien a la piel.
2) Escote cómodo
3) Jugar, contar una historia a través de la
noche que puede tener tres segmentos:
La ceremonia- La fiesta- La salvajada en la despedida.
¿Cuáles
son las preocupaciones más frecuentes de las
novias?
Si
les va a gustar a las demás mujeres, si no se
les va a romper, si al termino de la hechura les va
a gustar, si se los vas a entregar a tiempo (siempre
todo salió bien, tengo un equipazo).
¿Cuál
es la novia que más recordás y por qué?
Mariana
Fabiani, porque es chiquitísima, es petit, hay
que hacer un vestido chiquitito. Es todo un reto, y
más si vas a salir en las tapas de todas las
revistas.
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